Sergi Rodríguez Nijpjes

Profesor de TA y Técnico superior en Prevención de riesgos Laborales

La búsqueda de respuestas a las grandes preguntas sobre el alcance de la evolución de la existencia humana y mi interés en la educación me llevaron a empezar Pedagogía y terminar la carrera de Filosofía. Yo era un estudiante molesto para los profesores, a los que les preguntaba a menudo por las vertientes prácticas de lo que enseñaban. A su vez, estaba implicado en ámbitos de educación para personas con necesidades especiales, gracias a las cuales descubrí las propias.

A mediados de los años noventa tenía muchas molestias en la espalda y por recomendación de una amiga violonchelista empecé a realizar sesiones individuales de Técnica Alexander en Terrassa. No sólo mejoré mucho, sino que fueron una revelación que me cambió la postura ante la vida. Entusiasmado, partí hacia los Países Bajos donde cursé la formación de enseñante de este método (durante 3 años, ¡1600 horas lectivas!). Allí lo apliqué en varios sectores profesionales. Al regresar, colaboré en la publicación de un libro: Canviar hàbits i prevenir trastorns musculoesquelètics – Introducció a la Tècnica Alexander aplicada a l’àmbit laboral.

Despues, hice un Máster sobre Prevención de Riesgos Laborales, especializándome en Ergonomía i Psicosociología. Como trabajo final realicé un Trabajo de campo en una clínica dental cercana. Los resultados fueron muy buenos en lo que se refiere a la reducción de los Trastornos músculo-esqueléticos (TME). La puntuación del trabajo fue máxima y la recomendación de los profesores: ponerlo en práctica, ofrecerlo al sector de la ODONTOLOGÍA que lo necesita urgentemente.

Por tanto, lo que ofrezco es NUEVO y ÚTIL (no tiene nada que ver con los cursillos corrientes de PRL) porque FUNCIONA!. Orientado específicamente a los profesionales de este sector. Hablo de mejorar la calidad de trabajo. En definitiva, la calidad de vida de las personas. Con la consecuente reducción de las bajas laborales por TME para las empresas

«El reconocimiento práctico del principio de prevención hace posible el progreso del ser humano hacia niveles cada vez más altos en la evolución y le proporciona mayores posibilidades de acceder a nuevos logros y actividades.»

F.M. Alexander

LA TÉCNICA ALEXANDER
¿Para qué sirve esta técnica?

El cuerpo humano tiene un refinado sistema antigravitatorio que se encarga del equilibrio y la coordinación en todo lo que hacemos. Los malos hábitos posturales y de movimiento (kinestéticos), que repetidos durante años se han vuelto inconscientes y automáticos, impiden a menudo el funcionamiento natural de nuestro cuerpo. Estos malos hábitos posturales y kinestéticos pueden tener un efecto muy adverso sobre nuestro funcionamiento tanto físico como mental.

Debido al estrés, las prisas y la fuerza del hábito, vamos creando tensiones que interfieren en nuestros mecanismos naturales. La Técnica Alexander nos enseña a distinguir las tensiones musculares innecesarias y nos da las herramientas para prevenirlas, resultando en una nueva manera mucho más efectiva de utilizar el propio cuerpo (mejoramiento de la postura y la coordinación).

Los descubrimientos de Fredrick Matthias Alexander

Frederic Matthias Alexander (1869-1955) fue un actor australiano. Muy pronto se halló con una serie de problemas de orden respiratorio y frecuentes afonías que impedían el curso normal de su carrera. Médicos y profesores le recomendaron que se tomara períodos de descanso para su voz, para recuperarla. Comprobó que esto sólo le proporcionaba una restauración momentánea, puesto que volvía a perder la voz tan pronto como reiniciaba sus declamaciones. Fruto de esta observación repetida concluyó que el problema provenía de algo que él mismo hacía a la hora de hablar y se propuso investigarlo.

Lentamente, durante el proceso de esta investigación fue descubriendo que el problema era mucho más amplio de lo que esperaba. En la base del problema debía situarse no sólo su aparato fonador, sino todo él, cuerpo y mente. Su condición psicofísica era la responsable de la calidad de todo lo que hacía.

Posteriormente descubrió que el objeto de su estudio no era únicamente una particularidad suya, sino que era común entre la mayoría de la gente. Consiguió cambiar aquellos hábitos que le entorpecían y más tarde encontró la manera de enseñar a otros a hacer lo mismo. De este modo desarrolló a lo largo de su vida la Técnica que lleva el su nombre y que todavía se transmite hoy..

Los descubrimientos de Fredrick Matthias Alexander

Frederic Matthias Alexander (1869-1955) fue un actor australiano. Muy pronto se halló con una serie de problemas de orden respiratorio y frecuentes afonías que impedían el curso normal de su carrera. Médicos y profesores le recomendaron que se tomara períodos de descanso para su voz, para recuperarla. Comprobó que esto sólo le proporcionaba una restauración momentánea, puesto que volvía a perder la voz tan pronto como reiniciaba sus declamaciones. Fruto de esta observación repetida concluyó que el problema provenía de algo que él mismo hacía a la hora de hablar y se propuso investigarlo.

Lentamente, durante el proceso de esta investigación fue descubriendo que el problema era mucho más amplio de lo que esperaba. En la base del problema debía situarse no sólo su aparato fonador, sino todo él, cuerpo y mente. Su condición psicofísica era la responsable de la calidad de todo lo que hacía.

Posteriormente descubrió que el objeto de su estudio no era únicamente una particularidad suya, sino que era común entre la mayoría de la gente. Consiguió cambiar aquellos hábitos que le entorpecían y más tarde encontró la manera de enseñar a otros a hacer lo mismo. De este modo desarrolló a lo largo de su vida la Técnica que lleva el su nombre y que todavía se transmite hoy.

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